Cuando proteger a las niñas se convierte en un compromiso de todos

Jennifer Pedraza
Senadora de la República

Dra. Ivonne Díaz
Secretaria FIGO

Dr. Nelson Taborda
Presidente FECOLSOG

Dra. Blanca Sofía Cifuentes
Vicepresidente FECOLSOG
Una conversación entre: La senadora Jennifer Pedraza, impulsora de la iniciativa legislativa; al Dr. Nelson Taborda Ferrer, presidente de FECOLSOG; a la Dra. Ivonne Díaz Yamal, secretaria honoraria de FIGO; a la Dra. Sofía Cifuentes Trujillo, vicepresidenta de FECOLSOG; y a Diana Cuintaco González, gerente de la FECOLSOG.
Durante años, la mutilación genital femenina permaneció casi invisible para buena parte de la sociedad colombiana. Aunque muchas personas la asociaban con otros países, esta práctica también ha afectado a niñas en nuestro territorio, especialmente en algunas comunidades indígenas. Hoy, la aprobación de la Ley Niñas sin Ablación marca un paso histórico, pero también plantea una pregunta fundamental: ¿cómo convertir una norma en una verdadera herramienta de protección?
Con ese propósito, FECOLSOG reunió a la senadora Jennifer Pedraza, impulsora de la iniciativa legislativa, junto con el presidente de la Federación, Dr. Nelson Taborda Ferrer; la secretaria honoraria de FIGO, Dra. Ivonne Díaz Yamal; la vicepresidenta de FECOLSOG, Dra. Sofía Fuentes Trujillo, y la gerente de la Federación, Diana Cuintaco González, en un diálogo que dejó claro que el mayor desafío comienza ahora: llevar la ley hasta los territorios.
Desde el inicio del encuentro, la senadora Jennifer Pedraza hizo un reconocimiento especial al papel del personal de salud.
"Ustedes son los únicos doctores de verdad. Yo simplemente soy congresista; ustedes son quienes viven en el día a día las diferentes formas de violencia que afectan los cuerpos de las mujeres."
Con estas palabras, la senadora destacó que la implementación de la ley dependerá, en gran medida, del compromiso de quienes trabajan directamente con niñas, adolescentes y mujeres en los servicios de salud.
Para el Dr. Nelson Taborda Ferrer, presidente de FECOLSOG, abrir este espacio de conversación responde a una convicción que ha acompañado a la Federación durante décadas: la ciencia también tiene la responsabilidad de aportar a la transformación social. Por ello, promover el diálogo sobre la mutilación genital femenina hace parte del compromiso de la Federación con la protección integral de la salud y los derechos de las mujeres.
Uno de los mensajes más importantes del encuentro fue que esta legislación no nació con un enfoque exclusivamente sancionatorio. Su propósito principal es prevenir que la violencia ocurra mediante la educación, el fortalecimiento de las rutas de atención, la capacitación del talento humano y el trabajo articulado con las comunidades.
La senadora Jennifer Pedraza insistió en que ninguna transformación será posible sin escuchar a quienes viven esta realidad.
"La intención nunca ha sido señalar a una comunidad ni desconocer su identidad cultural. El propósito es proteger a las niñas y garantizar que ninguna forma de violencia pueda justificarse en nombre de una tradición."
Ese enfoque intercultural también fue respaldado por los participantes del encuentro, quienes coincidieron en que las soluciones deben construirse junto a las comunidades y no imponerse desde afuera.
Para la Dra. Sofía Fuentes Trujillo, vicepresidenta de FECOLSOG, el sector salud tiene un papel determinante no solo en la atención clínica, sino también en la prevención y la educación. Cada consulta representa una oportunidad para identificar factores de riesgo, orientar a las familias y fortalecer la protección de las niñas desde un enfoque respetuoso y basado en la evidencia.
En la misma línea, la Dra. Ivonne Díaz Yamal, secretaria honoraria de FIGO, recordó que las sociedades científicas tienen la responsabilidad de generar conocimiento, promover buenas prácticas y formar profesionales capaces de responder a desafíos que trascienden el ámbito médico.
El mensaje fue claro: cuando el talento humano en salud cuenta con herramientas científicas, sensibilidad y formación, aumenta la capacidad del sistema para prevenir nuevas formas de violencia.
Durante la conversación también se destacó que muchas de las iniciativas para erradicar esta práctica han surgido desde las propias comunidades indígenas, gracias al liderazgo de mujeres que han impulsado procesos de reflexión y cambio sin renunciar a su identidad cultural. Ese trabajo conjunto será fundamental para que la implementación de la ley tenga un impacto real en los territorios.
Más que una entrevista, este encuentro evidenció que la aprobación de la Ley Niñas sin Ablación representa el comienzo de un camino que exige la participación de todos: instituciones, comunidades, organizaciones científicas y profesionales de la salud.
Como sociedad científica, FECOLSOG reafirma su compromiso de contribuir a este propósito mediante la formación continua, la generación de conocimiento y la promoción de espacios de diálogo que fortalezcan la prevención y la atención integral.
Porque proteger a las niñas no depende únicamente de una ley. Depende de la capacidad que tengamos, como sociedad, de escuchar, educar y trabajar juntos para que ninguna forma de violencia siga encontrando espacio en el futuro de nuestro país.

